Cómo crear una tarjeta de fidelidad para tu comercio, paso a paso
Una tarjeta de fidelidad se pone en marcha en una tarde. Pero algunas decisiones tomadas al principio determinan si hará volver de verdad a tus clientes o si acabará olvidada. Aquí tienes el método, paso a paso.
1. Fija un objetivo claro
¿Qué quieres conseguir? Que los clientes vuelvan más a menudo, llenar franjas tranquilas, aumentar el ticket medio o recoger contactos para comunicarte? El objetivo orienta todo lo demás. Para la mayoría de comercios de barrio, el primer objetivo es sencillo: aumentar la frecuencia de visita.
2. Elige el tipo de programa
- Sellos: una visita = un sello. Ideal cuando las compras se parecen (cafetería, panadería, peluquería).
- Puntos: 1 € = 1 punto. Más adecuado cuando los importes varían mucho (carnicería, tienda gourmet, vinoteca).
- Niveles: las ventajas aumentan con la fidelidad. Motivador para los clientes muy habituales.
3. Define la recompensa y el nivel
El premio debe ser apetecible y alcanzable en pocas semanas. Calcúlalo sobre tu coste, no sobre el precio de venta. Ver 20 ideas de premios.
4. Cuida la apariencia
Tu tarjeta debe parecerse a tu comercio: tu logo, tus colores, un nombre sencillo. Una tarjeta digital se personaliza en pocos clics y se puede modificar en cualquier momento.
5. Lanza en tienda
- Coloca un QR code bien visible en la caja y en el escaparate.
- Ofrece la tarjeta a cada cliente, en una frase: «¿Quieres la tarjeta? La 10ª es gratis.»
- Da el primer sello enseguida: el cliente ya ha empezado.
6. Sigue y ajusta
Al cabo de un mes, revisa: ¿cuántos registros? ¿Cuántos vuelven? ¿Cuántos han conseguido su premio? Si casi nadie llega al umbral, está demasiado alto. Si todos llegan muy rápido, quizá sea demasiado generoso.