Tarjeta de fidelidad avec QR code : la mettre en place dans votre commerce
El QR code se ha convertido en un acto reflejo: cartas de restaurante, pagos, entradas. También es la forma más sencilla de que tus clientes entren en un programa de fidelidad. Eso sí, hay que saber dónde colocarlo, cómo validar las visitas y cómo evitar abusos. Aquí tienes un método probado, adaptado a los comercios de barrio.
Dos QR codes, dos funciones distintas
En un programa de fidelidad moderno, normalmente hay dos QR codes:
- El QR code de registro, expuesto en el comercio: el cliente lo escanea una vez para crear su tarjeta.
- El QR code de la tarjeta, mostrado en el móvil del cliente: el comerciante lo escanea en cada visita para añadir un sello o validar un premio.
Distinguir bien los dos evita confusiones en la caja. El primero sirve para captar, el segundo para fidelizar.
Dónde colocar el QR code de registro
- Junto al terminal de pago: ahí es donde el cliente tiene el móvil en la mano y unos segundos de espera.
- En un expositor de mostrador, a la altura de los ojos, con una frase clara: «Tu tarjeta de fidelidad en 10 segundos, sin app».
- En el escaparate, para los transeúntes: basta una pegatina.
- En tus mesas si tienes un restaurante o una cafetería, junto a la carta.
Evita los QR codes demasiado pequeños (menos de 3 cm de lado), colocados demasiado altos o detrás de un cristal que refleje la luz.
Validar las visitas sin trampas
El punto débil de muchos programas es la validación. Si el cliente puede añadirse un sello solo escaneando un QR code fijo, hacer trampa resulta fácil: una foto del QR code y listo.
Las buenas prácticas:
- Es el comerciante quien valida: escaneando la tarjeta del cliente o dándole un código que cambia con regularidad.
- Un solo sello al día por cliente, para evitar abusos.
- Premios con un código de un solo uso, que el comerciante comprueba al entregarlos.
FidèlPro combina estas tres protecciones: escaneo en caja, código del día que cambia cada 5 horas y premios de un solo uso.
El mensaje adecuado para animar a escanear
Un QR code solo no basta: hace falta un motivo para escanearlo. Los mensajes que mejor funcionan son concretos e inmediatos:
- «1 café gratis a las 10 visitas»
- «Tu primer sello gratis al registrarte»
- «Sin app, en 10 segundos»
Y sobre todo, dilo en voz alta: un simple «¿Tienes tu tarjeta de fidelidad?» en caja multiplica los registros mucho más que cualquier cartel.
Los errores frecuentes
- Un QR code que lleva a una página lenta o que pide descargar una app: el cliente abandona.
- Un formulario demasiado largo: nombre y teléfono bastan para empezar.
- Olvidar el consentimiento: las comunicaciones comerciales requieren el consentimiento explícito del cliente (ver nuestra guía tarjeta de fidelidad y RGPD).
- No probarlo tú mismo: escanea tu QR code con un iPhone y un Android antes de exponerlo.
Kit para imprimir: cartel, expositor de mesa y pegatina
Para empezar rápido, prepara tres soportes: un cartel A4 junto a la caja, un expositor en el mostrador y una pegatina en el escaparate. FidèlPro los genera automáticamente con tus colores y tu QR code, listos para imprimir.
Para saber más: crear una tarjeta de fidelidad paso a paso.